La Cueva del Cíclope Imagen de cabecera rotativa

SIN NOTICIAS DE GURB

Estoy paseando por la calle y tengo puestos muchos abrigos, cuatro guantes, y una bufanda de lana.
De repente caen del cielo unos trapitos blancos y suaves. Me sorprendí viendolos caer.La gente lo llama nieve. No sé para que sirve. A lo mejor son chuches, y por eso la gente está tan contenta. La probé y sabe a agua fría, resumiendo: ¡CONGELADA! Así que para comer no sirve.

Mientras caminaba, me resbalé unas diez veces. Los humanos se rien mucho de mis caídas, asi que ya se para que sirve la nieve: para reir. Pero a mi no me hace pizca de gracia, porque ya tengo rotos un brazo, un tobillo, y una oreja. ¡QUE DIFÍCIL ES ANDAR ASI!

Además me acerqué a un montón de nieve pensando que era blandita y esponjosa, ¡y es dura como una ”makca”! (asi llamamos a la roca en mi astro MC15-49.)

¡¡AY!! Me caí otra vez. Y con esta ya son once veces.

¡¡QUE GANAS DE VOLVER A MI CALENTITA NAVE!!

Un comentario

  1. Carmen Iglesias Bueno dice:

    Hola Paula. ¡Qué bien lo describes! Yo vivo en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) ahora mismo está nevando, todos miramos por la ventana para ver si podemos salir a hacer muñecos de nieve. ¡Buen domingo!

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